sábado, 15 de octubre de 2011

ANTOLOGÍA POÉTICA. Constantino Cavafis


Constantino Cavafis (1863-1933)  ha sido, hasta hace poco, un poeta desconocido para mí.  Leí ocasionalmente algunos de sus poemas históricos y  ahora encontré esta amplia antología que recoge la totalidad de sus “poemas canónicos”, es decir, aquellos de publicación autorizada por el escritor, junto con algunos otros inéditos. Tras su lectura debo de reconocer mi sorpresa ante la calidad de los mismos, y eso es decir mucho porque admito ser un mal lector de poesía, y  es que, aunque  aprecio bien la belleza formal de un poema,  a menudo me cuesta mucho comprender  o sintonizar con la sensibilidad del poeta, algo que suele ser tan individual e íntimo del mismo.
          Cavafis  tampoco fue muy conocido en su época. En vida editó una mínima parte de su obra y su fama  no trascendió el ámbito local de Alejandría, su ciudad natal y en la que vivió casi toda su vida.  A partir de la segunda mitad del siglo XX comenzó a ser reconocida su aportación al griego moderno y terminó por consagrarse como gran figura literaria. En su juventud recibió la influencia de los movimientos literarios de las vanguardias francesas de finales del siglo XIX,  parnasianismo, decadentismo y simbolismo. Algunos de los rasgos  heredados de éstos, reconocibles en su obra, son  el anhelo de perfección formal, casi obsesivo en Cavafis, un esteticismo manifiesto en la temática relacionada con el arte y la belleza y en particular el gusto por los temas exóticos, orientales y de la antigüedad clásica; propio del decadentismo es su pesimismo vital, la exaltación de la individualidad, y el refugio y evasión  en el refinamiento, el erotismo, y otros paraísos  más o menos artificiales.
          El propio poeta dividió su obra en tres grupos; poemas eróticos, filosóficos e históricos. Pero esta división no está del todo clara porque muchos de los filosóficos y eróticos tienen además una clara ambientación histórica. Sus poemas homoeróticos lo  hicieron famoso entre la comunidad gay a partir de los años 60. La homosexualidad del poeta  es explicita y manifiesta en estos poemas que son mas estéticos y éticos que sensuales por cuanto se exalta en ellos la belleza física y el amor vivido como experiencia única, pero también los conflictos que genera, tales como el sentimiento de culpa asociado a la mentalidad cristiana, los celos,  o la impotencia ante el paso del tiempo.
          Los poemas filosóficos tratan una amplia variedad de temas, entre otros, la muerte como destino fatal del hombre, reflexiones sobre la soledad, sobre la identidad cultural, la añoranza de la juventud, la relatividad de los valores humanos y el escepticismo  vital , el goce estético por la belleza, el arte y la cultura como forma de superar nuestros miedos.
          Se ha llegado a calificar a Cavafis como poeta histórico y aunque resulta indudable su dominio sobre las fuentes clásicas grecolatinas y su amplios saberes sobre periodos históricos poco conocidos por el público en general, no creo que su pretensión sea hacer historia sino escoger determinadas épocas de la antigüedad como marco para ilustrar sus ideas acerca de  la vida y del arte.  A este fin elige deliberadamente periodos de decadencia política o de  profunda crisis, tales como los reinos helenísticos después de Alejandro, en continuo proceso de descomposición política frente al naciente poderío romano, pero famosos por sus riquezas y refinamiento cultural. El conflicto entre el paganismo y el creciente poder político del cristianismo que terminó por debilitar al imperio romano. El intento de Juliano por restaurar el paganismo en un imperio ya oficialmente cristiano, una causa perdida de antemano. El imperio bizantino como lento y esplendoroso declive de la cultura grecolatina en Oriente. Algunos de estos momentos históricos le sirven  para elogiar la cultura helenística, de la que se siente orgulloso heredero, como fuente de mestizaje cultural entre oriente y occidente, o destacar  la tradición cosmopolita y multicultural de la ciudad de Alejandría que aún perduraba en época del poeta.
          Los poemas históricos son desde luego mis preferidos. La historia ofrece al poeta la oportunidad de mostrar  claramente la ironía subyacente por lo demás en toda su obra. Un claro ejemplo de esto es el poema titulado “el plazo de Nerón” en el cual el tirano descansa tranquilo al escuchar el  ambiguo oráculo de Delfos que aparentemente le augura un reinado prolongado, cuando, interpretado en otro sentido, le está anunciando en realidad su próximo derrocamiento por Galba.
          En fin, además de la temática histórica, me gusta su lenguaje, sencillo y conciso al tiempo que elegante y simbólico. Para terminar quiero destacar la importante influencia de Cavafis en poetas posteriores tales como Luis Cernuda y también en el ambiente literario anglosajón. En particular su presencia es constante en la novela “El cuarteto de Alejandría” del británico  Lawrence Durrell. Como dato curioso añadiré que uno de sus poemas más emblemáticos “Esperando a los bárbaros” ilustra bien una de las teorías de los historiadores actuales que piensan que las invasiones bárbaras, aunque provocaron la deposición del  último emperador, no fueron la causa directa de la caída de imperio romano que por entonces estaba ya totalmente agotado, más bien vinieron a vivificar y animar  a la  sociedad romana ya que esencialmente mantuvieron sus instituciones y legislación además de su cultura mediante el uso de la lengua latina, al menos en los ambientes palatinos. Otro  más,  el novelista catalán Terenci  Moix debió ser gran admirador de Cavafís  porque tituló una de sus novelas más conocidas  “No digas que fue un sueño”, con un fragmento del poema titulado “El dios abandona a Antonio”.
          

No hay comentarios:

Publicar un comentario