lunes, 20 de mayo de 2024

RIPLEY. Steven Zaillian

    Es una serie de Neflix en ocho capítulos,  adaptación al cine de la novela El talento de Mr. Ripley de Patricia Highsmith. La crítica especializada la ha considerado una de las dos mejores series de 2024. La versión y dirección de la misma ha estado a cargo de Steven Zaillian, un norteamericano de origen armenio, reconocido director y guionista, autor entre otros de otros de Gangs of New York y oscarizado por La lista de Schidler.

    Con tan prestigiosa carta de presentación resulta paradójico el claro fracaso comercial de la serie. Las razones que se aducen son dos: El rodaje en blanco y negro, un formato que parece haber caído en desgracia en el gusto popular. Y los dos primeros capítulos de lento desarrollo, cuando estamos acostumbrados a una mayor intensidad de la acción. En mi caso confieso una cierta reticencia inicial, a pesar de que me la recomendaron como excelente. Pero una vez superada la exposición de la trama, quedé impresionado por su alta calidad.

    En efecto, me parece merecedora de todos los elogios de la crítica. La fotografía es prodigiosa, así como ciertos efectos visuales. Muchos ambientes tienen una lectura simbólica en cuanto reflejan el estado de ánimo del protagonista. Así las empinadas calles de la costa amalfitana o los lujosos hoteles con vistas panorámicas evidencian el ascenso de Ripley, mientras que los pobres alojamientos en plantas bajas son el correlato de su caída.  La estética y los escenarios son geniales.

    La ambientación en Roma, Nápoles, Palermo y Venecia nos ofrece una saturación de arte que contrasta con ambientes lujosos, pero también ruinosos. Toda una alegoría de la decadencia de la culta Europa que, no obstante, sigue siendo foco de atracción para los acaudalados norteamericanos de los años 60, representados aquí como altaneros y pedantes. La admiración que Ripley siente por los cuadros de Caravaggio, y la asimilación de la desordenada y criminal vida del artista resulta en un analógico paralelismo con sus propias acciones. En particular, la ingeniosa utilización del claroscuro y la luz en las pinturas de aquél, son fuente de inspiración para sus maniobras de suplantación.

    Muy buena la interpretación de Andrew Scott (Ripley), cuyos rasgos físicos, propios de un hombre corriente, contrastan con la perversidad de sus actos. El relato, con algunas escenas ciertamente crueles, no deja de tener detalles irónicos y hasta humorísticos. La crítica social no sólo afecta a los norteamericanos. Se destaca también la ineficacia burocrática y policial de los italianos y el servilismo de éstos, sobre todo los sureños, frente al poderío económico de aquellos.

    Tanto la novela como la película son una mezcla de investigación policial, trama de novela negra y thriller psicológico, y ambas consiguen captar la atención del lector y el espectador. Pero creo sinceramente que en esta ocasión la serie supera a la novela en muchos aspectos.

    Con todos los inconvenientes señalados al principio. Me parece una estupenda serie, de las que inducen a reflexión. Un puro goce estético que recomiendo.

 

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