miércoles, 4 de noviembre de 2026

ISLANDIA. Manuel Vilas

    Esta novela ha sido objeto de controversia desde su reciente publicación. La crítica literaria la ha valorado de forma dispar entre dos extremos casi antagónicos. En lo positivo, algunos escritores destacan la sinceridad del autor cuando se desnuda a sí mismo, y la emotividad de su testimonio en el que muchos lectores se verán reflejados. En lo negativo, algunos analistas de prensa la consideran tan reiterativa  que a veces cae en lo ridículo.

    Entraremos primero en lo biográfico y objetivo. Manuel Vilas Vidal (1996) es un poeta y escritor aragonés que hasta ahora ha publicado hasta diez novelas y otros tantos poemarios. Ha sido finalista del premio Planeta y ganador del Nadal del 2023. Parece que tiene predilección por la autoficción y las experiencias íntimas. En 2025 sufre el divorcio de su segunda esposa, la también escritora y poeta Ana Merino (1971), con la que estuvo casado once años.

    Ese doloroso proceso de ruptura es el eje de su última novela, Islandia (2026) en la que explica deforma descarnada y lastimosa los detalles de su separación y el duelo emocional subsiguiente, en un relato contradictorio en el que se mezcla el amor y el desamor, la autoinculpación con el reproche y la exaltación amatoria sincera con el miedo a la soledad.

    El escritor ha definido Islandia como una novela autobiográfica, pero sólo al final de la lectura coincido en esta calificación. Porque la obra tiene dos partes bien diferenciadas por su contenido y estructura. La primera titulada Ada y el adiós (largo lamento), es en efecto la más larga y ocupa 33 capítulos, casi dos tercios del libro. Está narrada en primera persona por el propio escritor. A pesar de cambiar el nombre de Ana por Ada, los hechos que se relatan parecen ajustados a la realidad vivida entre ambos, sin otros elementos adicionales de ficción. La ruptura se inicia con una frase de Ada: “ya no estoy enamorada de ti”, que se repite machacona hasta la saciedad a lo largo del texto. A partir de ahí se desencadenan las emociones del escritor. De una parte, los recuerdos felices del pasado, la exaltación de Ada como mujer libre, con las ideas muy claras sobre como dirigir su vida. Pero también le reprocha egoísmo, inmadurez, vanidosa ostentación e hipocondría.  En cuanto a sí mismo, se debate entre celos, rencor y dudas sobre su amor. Asume la culpa de tener un carácter depresivo, dependiente y gruñón. En ocasiones manifiesta un claro victimismo que Ada detecta y rechaza claramente como chantaje emocional. Pero sobre todo muestra un claro complejo de clase social humilde frente a la acaudalada familia de ella. Las comparaciones en este sentido son frecuentes y llegan a ser humillantes cuando confronta las diferencias culturales.  Lo que en mi opinión es casi una traición a sus orígenes.

        En un intento de explicar los motivos de la separación, alude a la falta de un hijo que asegure el matrimonio, e incluso a un surrealista castigo divino por su ateísmo. El relato termina con la decisión de hacer público el divorcio mediante la novela y un proyecto de viaje con ella a Islandia, que se había pagado antes de la famosa frase.

        La segunda parte es mucho más corta, pero es en ella donde se introduce la auténtica ficción que convierte la obra en novela. Se desarrolla en el contexto del viaje. En el capítulo titulado Elegía por un hombre enamorado, es un narrador omnisciente en tercera persona el que imagina posibles infidelidades del escritor y hace reflexiones sobre el amor y el odio, conceptos antagónicos que se relacionan por la filosófica unidad de los opuestos y por la psicológica ambivalencia emocional. En otro titulado Cinco meses antes de la frase, reconoce que ya no la amaba antes de la ruptura y de alguna forma la provocó mediante un hurto de ropa, del que ella lo rescata a costa de la humillación de ambos.

        En el apartado IV, Islandia, describe el crucero por esa isla que por su clima extremo y sus desolados ambientes naturales resulta una adecuada metáfora del fin de la relación y de la fría amistad que le sucede. Pero también ilustra la serenidad que aporta el descubrimiento de Dios y la aceptación de la soledad

        En el epílogo titulado: Hechos futuros que nunca sucederán el narrador se dedica un alocado viaje hacia el futuro, imaginando posibles finales de la historia. Unos inevitables, como la muerte. Algunos más felices, en los que ambos rehacen sus vidas con nuevos amores. Por fin otros en los que sus hijos los recuerdan.

        Finalmente debo señalar que Manuel Vilas demuestra en la novela su buen hacer de escritor. A pesar del drama emocional, la historia destila también humor irónico y está atravesada por muchas reflexiones interesantes en torno al amor, la memoria, el paso del tiempo, etc.

        En cuanto a mi valoración personal, entre aquellas opiniones críticas, me decanto más por las negativas. No obstante, mi valoración por subjetiva es también cuestionable, así que, para evitar ser condicionados por este comentario, invito a la lectura de esta novela a futuros lectores. 

           

 

martes, 20 de octubre de 2026

TODO OCURRIÓ EN EL 2000. José Gómez Garrido

    Aunque soy lector de amplio recorrido, reconozco que no estoy especialmente dotado para la poesía. Mi biblioteca es escasa en poemarios y en la lectura de los contemporáneos no he ido más allá de un Becquer de juventud y más tarde Machado, Hernández, Lorca y algo de Alberti y Neruda.

    La razón de mi desinterés por este género es el tono intimista que predomina en la poesía actual. Una barrera tan densa que me resulta difícil de penetrar. Y sin acceso a ese fondo solo me queda disfrutar de la forma, de la estética de las composiciones, su rima, ritmo y la belleza de las palabras enlazadas o la estructura de los versos.

martes, 6 de octubre de 2026

LA ABADÍA DE NORTHANGER. Jane Austen

    Jane Austen (1775-1817) merece sin duda integrar la lista de autores clásicos del XIX. Consiguió fama con la novela Orgullo y prejuicio (1813), escribió otras muchas, y como tantos otros escritores murió en relativa pobreza acosada por un mercantilismo editorial que todavía no reconocía con suficiencia los derechos de autor.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

EL VERANO EN QUE MI MADRE TUVO LOS OJOS VERDES. Tatiana Tibuleac

    Tatiana Tibuleac (1978) es periodista y escritora. Nació en Chisináu, la capital de Moldavia. A su país se le considera como uno de los más pobres de Europa, e igual que su vecino Rumanía, fuente importante de emigración. Ahora aspira a ingresar en la Unión Europea, mientras está gravemente afectado por el conflicto entre Ucrania y Rusia.

    Estos datos preliminares son importantes porque explican el interés de la escritora por los emigrantes y su desarraigo cultural. Ya trató el tema en una colección de cuentos titulada Fábulas modernas (2014), y la obra que acabo de leer tampoco es ajena a esta materia.

martes, 25 de agosto de 2026

LA DECISIÓN DEL CESAR. Blas Malo

    No se puede negar el éxito actual de la novela histórica. Para un lector poco conocedor de la Historia es muy agradable aprenderla edulcorada con la ficción. Pero la saturación actual del mercado editorial no asegura la notoriedad de una novela ni el renombre de un escritor, ante un lector desorientado por el exceso de oferta.

    Ante la fórmula historia + ficción, este subgénero narrativo oscila entre dos polos según la proporción de ambas: Entre la precisión de la historia novelada de Santiago Posteguillo y la aventura histórica de Arturo Pérez Reverte.

    En cuanto a la lectura que hoy comento, el autor reconoce honestamente que, salvo algunos nombres como Trajano, Adriano o Apolodoro de Damasco, casi todos los personajes y eventos del relato son ficticios. Sin embargo, me parece que la documentación histórica sobre la antigua Roma es bastante rigurosa. Y ante todo, esa voluntad de exactitud se manifiesta en aspectos concretos de la ingeniería romana.

    Nada tiene de extraño lo antes dicho si consideramos que Blas Malo Poyatos (1977) es ingeniero de caminos y apasionado por la historia. Como escritor ha conjugado formación académica con esa afición, en unas once novelas de las cuales esta que comento es la última. 

    La decisión del César (2025) tiene un marco temporal y espacial muy concreto, el imperio de Trajano y la ciudad de Itálica. La historia se desarrolla de forma lineal durante el reinado de este emperador, lo cual no impide algún salto al pasado cuando se narra la fundación de Itálica por Escipión el Africano. También se deslocaliza con los viajes del protagonista a Córdoba o Roma.

    El foco de la trama se centra en Cayo Mumio Secundo eterno aspirante al cargo de duunviro, magistratura local y colegiada, en competición con su hermano Mumio Cátulo. Su ambición le lleva distinguirse al proponer una obra faraónica, un túnel que atraviese el Betis y una las ciudades de Híspalis e Itálica. Un proyecto que nadie apoya frente a los tradicionales puentes, pero entusiasma al propio emperador. El argumento se desarrolla en torno a las traiciones, sobornos y sabotajes que desencadena la construcción del túnel y también la rivalidad entre ciudades e intereses de los gremios locales. En el antagonismo entre hermanos, Secundus es ambicioso pero honrado frente al oportunista Cátulo.

    Durante el desarrollo del relato aprendemos sobre magistraturas locales y provinciales, instituciones políticas, costumbres sociales y los equilibrios entre la administraciones imperial, provincial y local en cuanto al reparto de gastos, algo que nos parece muy actual. Asistimos también a las colosales obras que Trajano inició en Roma gracias al oro del dacio Decébalo. Las descripciones sobre técnicas romanas de construcción son muy frecuentes y extensas.

    En cuanto a lo menos importante, decir que la edición de la novela ha sido muy cuidada en cuanto a portada y contraportada, e incluye mapas al principio y final de la misma. Más interesante es el estilo sencillo y directo del autor que alivia un tanto la densidad documental de la obra. Se narra en tercera persona por un narrador testigo que, al desenlace previsible en el epílogo, resulta ser la crónica de la hija del protagonista. Al final unas notas del escritor nos aclaran que en la actualidad se han presentado proyectos de túneles bajo el río, factibles con los medios técnicos que disponemos, pero igual de costosos que en la antigüedad romana.

    Por último, la trama argumental adolece de cierta falta de tensión narrativa, de una acción quizás más dramática. Volviendo a aquella polaridad entre historia y aventura, podemos ilustrarlo con el dicho: “La caballería se pasa y la infantería no llega”. De cualquier forma, estamos ante una buena novela. Yo la recomendaría más a los aficionados “muy cafeteros” que a los poco versados.

 

domingo, 9 de agosto de 2026

LA CIUDAD DE LAS LUCES MUERTAS. David Uclés

    El joven escritor ubetense David Uclés (1990) alcanzó fama literaria y notoriedad pública con su obra La península de las casas  vacías (2024) (ver lunes 28 de julio de 2025). Un auténtico best seller, merecedora de muchos premios. Ahora, dos años más tarde nos llega esta nueva novela que acabo de leer. Ha sido galardonada con el prestigioso Premio Nadal y elogiada por escritores como Eduardo Mendoza o Pere Gimferrer. Sin embargó la crítica especializada no ha sido unánime en la valoración, en ocasiones muy negativa. En mi posición de buen lector pero modesto crítico, siento pudor en desmentir a los primeros y tampoco reniego totalmente de los valores que aprecio en la obra.

miércoles, 5 de agosto de 2026

VACACIONES Y ESTATUS SOCIAL

    El término vacación, o vacaciones como solemos decir, viene de latín vacatio que significa estar libre o vacío de una tarea. En la antigua Roma los únicos que tenían vacaciones permanentes eran los patricios. Los caballeros o la plebe no tenían ese periodo anual de descanso, solo los días festivos sacralizados en el calendario, los días nec fasto en los que estaba prohibido hacer negocios o impartir justicia. El festivo tampoco contaba para los esclavos.

lunes, 20 de julio de 2026

LA JERUSALÉN LIBERADA. Torcuato Tasso

    La epopeya, como versión escrita de antiguos relatos orales, representa el comienzo de la literatura narrativa en nuestra cultura. Su expresión fue el poema épico. En el origen la Ilíada y la Odisea, del mítico Homero, después la Eneida del romano Virgilio. Esos poemas estaban divididos en cantos destinados a ser recitados o cantados por un relator. Sus versos, conocidos como hexámetros dactílicos, no se basaban en la rima sino en el ritmo impuesto por la alternancia de sílabas breves y largas. A partir de ahí se inicia una extensa evolución del poema épico que llega hasta el Renacimiento. Se prolongó en la Edad Media con los cantares de gesta como la Chanson de Roland o el Cantar del Mio Cid que introducen como novedad la rima de los versos en asonante.

miércoles, 1 de julio de 2026

THÉRÈSE RAQUIN. Émile Zola

    A Émile Zola (1840-1902) se le considera el pionero del naturalismo literario francés. Sin embargo, en franco contraste, su vida tuvo indudables tintes románticos. Fue uno más de la bohemia parisina. En el escándalo del caso Dreyfus, se implicó en defensa del capitán de origen judío cuando publicó el artículo  “J’accuse…!”, y eso le valió un proceso judicial en el que fue condenado y tuvo que exiliarse en Londres. En política fue un ferviente republicano, muy próximo al anarquismo, en los tiempos de mayor apogeo del Segundo Imperio al que criticó duramente en sus escritos.