miércoles, 28 de enero de 2026

DESPEJADO. Carys Davies

    Conozco bien el significado del término “exótico”, pero quizás por deformación de los audiovisuales, siempre me sugiere países orientales o islas del Pacífico. Con la obra que hoy comento, la palabra adquiere una toponimia más próxima pero igualmente extraña a mi cultura latina. En efecto, el profundo norte de Europa y sus archipiélagos supera un tanto mis conocimientos históricos y geográficos.

    La autora es Carys Davies y sus datos biográficos son escasos en la red. Es de nacionalidad galesa, pero vive afincada en Edimburgo. Imposible encontrar su año de nacimiento, aunque en las fotos aparenta unos cincuenta. Escritora tardía comenzó publicando cuentos y en los últimos años ha escrito unas pocas novelas, ésta que es objeto del comentario ha sido muy premiada.

  Despejado (2024) es una novela corta. En mi opinión, su calidad queda acreditada por lo mucho que dice en apenas 150 páginas. Nos informa de una geografía, de costumbres y lenguas ciertamente exóticas. De una sociedad protestante en el seno de una Escocia que, de manera superficial y tópica, he considerado siempre como nación católica. Pero no debemos engañarnos, estamos ante un relato muy humano y emotivo. Es lo que en literatura se conoce como novela psicológica o realismo psicológico, en el que prima el estado de ánimo de los personajes, sus pasiones y conflictos.

    Comenzaré por la ambientación, algo en apariencia secundario en un relato de personajes, aunque aporta el necesario contexto que explica sus acciones. Por poco conocido o complejo, no debe desanimar a futuros lectores el situar con precisión el marco geográfico e histórico. La escritora lo explica bien en el epílogo, y el narrador lo va desvelando en sucesivos saltos retrospectivos. Estamos en una isla del archipiélago de las Shetland, a medio camino entre Escocia y Noruega y casi equidistante entre otros dos, las islas Orcadas y las Feroe. Aquellas islas fueron habitadas por los vikingos hasta que en el siglo XV fueron anexionadas al reino de Escocia.

    La historia comienza en 1843, el año de la Gran Ruptura (The Disruption) de la Iglesia presbiteriana de Escocia, cuando parte de sus pastores y laicos se separaron formando la Iglesia Libre de Escocia, en protesta por la intromisión de los terratenientes en nombrar ministros y el control espiritual de los mismos. El detonante del cisma en ese año fueron los Desalojos (Highland Clearance) de colonos arrendatarios de las tierras altas y las islas, por parte de los terratenientes propietarios. El proceso tuvo consecuencias dramáticas en la hambruna y el empobrecimiento de aquellos que entraron a formar parte del mísero proletariado industrial o tomaron el camino de la emigración a América. Para los muy interesados, este resumen puede ser ampliado con bastante información disponible en la red.

    Los protagonistas de la historia son dos: Ivar es el último habitante de su isla, vive feliz pero pobre, dedicado a la pesca y con muy escasos medios de subsistencia. Es uno de los últimos hablantes del nórnico, una lengua nórdica derivada del feroés y casi no conoce el idioma escocés. El otro es John Ferguson, casado con Mary, pastor presbiteriano escocés del grupo cismático de la Iglesia Libre, que acosado por la pobreza tiene que aceptar un trabajo bien remunerado: viajar a la lejana isla de Ivar y convencerlo para aceptar el desalojo voluntario.

        Los capítulos del relato son muy cortos, se alternan entre los dos protagonistas y cuenta sus peripecias hasta que se encuentran y comienza su relación. Entre tanto nos informan de su vínculo con el resto de personajes, en el pasado o en la trama del presente. El narrador en tercera persona parece omnisciente, pero en realidad es el llamado deficiente u objetivo que no penetra demasiado en el pensamiento de los personajes y relata los hechos conforme van sucediendo. Pero en capítulos previos nos deja intuir posibles actos de los protagonistas o desenlaces de la acción que, con firmados o no después, mantienen el suspense del lector.

    Entre las emociones y conflictos que aparecen en la historia podemos distinguir los siguientes: La traición y el sentimiento de culpa. La soledad y el ansia de comunicar. La ingenuidad de la vida natural frente al sofisticado e injusto engranaje legal. El amor que puede llegar a la renuncia.

    Más allá de lo destacado, la narración en mucho más humana y rica en matices.  Llamaré la atención sobre una curiosidad: No debe agobiar al lector el empeño de la escritora en destacar abundantes términos del dialecto nórnico, prácticamente una lengua muerta. Aunque incorpora una especie de diccionario final, no es necesario consultarlo porque lo esencial es el desesperado intento de los protagonistas por comunicarse y comprenderse.

    Una novela muy recomendable.

 

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