El pasado día 3 de enero, en el epílogo de estas fiestas navideñas 2025, he asistido en Jaén a una nueva representación teatral de la Irremediable Compañía. No es la primera vez que actúan en nuestra ciudad, y de nuevo el marco escogido ha sido el Auditorio del Museo Ibero. Vuelvo a recordar que esta original agrupación fue fundada por los linarenses Ana Gómez y Manuel Flores, ambos actores, dramaturgos y directores de sus propias obras. Habitualmente se dedican a la escenificación histórica en los espacios de ruinas arqueológicas ibero-romanas, tan abundantes en nuestra provincia. Pero su faceta más destacable es el teatro alternativo y su predilección temática se decanta hacia el mundo clásico grecolatino. El elenco que integra la agrupación es variable, según las necesidades de cada representación.
Los descubrí hace casi un año cuando interpretaron una de sus obras, Histriones. Me sorprendió entonces la perfecta recreación de lo que fueron las antiguas atelanas romanas, un tipo de comedia en la que primaba un humor grotesco rayando en lo escatológico, la improvisación del actor y la implicación directa de los espectadores.
La nueva representación se titula Roma Alterna. En clave de comedia igual que aquella, pero de un humor más irónico y culto, igualmente abierto a lo improvisado pero entremezclado con reflexiones amargas que aportan un tono agridulce que bordea lo tragicómico.
La autora, Ana Gómez, reconoció en una entrevista que todo intento de resumir la trama argumental terminaría en espóiler. Como no es mi intención arruinarla a los futuros espectadores, me limitaré a destacar algunos rasgos muy generales y otros más accesorios.
En primer lugar, la acción se aparta deliberadamente del rigor histórico e introduce los elementos de ficción necesarios para ilustrar las tesis que trascienden en la obra. En mi opinión algunas de estas son: La constancia de la guerra frente a la efímera paz. La venganza que no excluye el amor. La culpabilidad que acepta la redención final. La cruel tiranía frente a la sensibilidad emocional. En suma, las contradicciones del alma humana y de la humanidad.
En cuanto a los detalles accesorios: He preferido acompañar el comentario con el cartel de la primera representación en Linares, porque el Jano bifronte ilustra mejor el espíritu de la obra. En la trama se introduce el personaje de un emperador, cuya identidad intuye el espectador, pero se desvela poco a poco conforme avanza la acción. Por cierto, el actor que lo representó tuvo en mi opinión una actuación destacada. Por último, la ausencia de bastidores en el auditorio del Museo, obliga a la aparición de los actores desde atrás en la platea, provocando la sorpresa del espectador y la multiplicación de efectos humorísticos. Además, nuestro auditorio compensa su reducido aforo con una sonoridad reforzada por la madera que favorece la audición.
En resumen, una buena actuación de la Irremediable Compañía a los que animo a seguir en esa línea cómica que tan bien dominan.

Lope de Sosa, no pudimos saludarte, pero nos encantó recibir la noticia de que estabas entre los espectadores, muchísimas gracias por asistir y dedicarnos estas líneas, siempre amables y acertadas, esperamos volver a coincidir, seguiremos trabajando en esta línea.
ResponderEliminar¡Un abrazo!
En el teatro Cervantes la obra lució esplendorosa y sabiendo todo lo que hay detrás, menudo mérito tienen La Irremediable adaptando el texto al espacio precioso pero reducido del auditorio Pilar Palazón del Museo Ibero.
ResponderEliminarEnhorabuena por la actuación, que fue de diez y enhorabuena a Don Lope de Sosa, que vive donde resido y nos deja textos tan necesarios como inteligentes como este.