sábado, 16 de mayo de 2026

ENSEMBLE ANACRONÍA

    Los que estudiamos francés en el bachiller recordamos el verbo enssembler traducido como unir, juntar o literalmente ensamblar. No conocía su significado en términos musicales, pero no dista mucho de esas acepciones. Se trata de conjuntos de más de un músico, dúo, terceto, etc. Parece que el término francés resulta elegante para designar a pequeñas agrupaciones musicales.

    El día 14 de este del mes, dentro del programa Los Jueves en la Catedral, hemos asistido a un concierto de la Ensemble Anacronía. Se trata de un quinteto de jóvenes músicos que interpretan al violín, viola, viola de gamba, clave y flauta travesera. Su nombre declara una doble intención:  la de utilizar instrumentos antiguos para piezas de épocas posteriores, y la de mezclar obras de estilos que no coinciden cronológicamente. Se trata en suma de romper con un cierto purismo histórico en la clasificación, y establecer contrates musicales.

    El programa que nos han ofrecido me ha parecido muy original. Han reunido hasta cinco obras, la mayoría cuartetos, de un concreto grupo de compositores del siglo XVIII. Hablamos de dos de los hijos de famoso Bach, Johann Christian Bach y Carl Philipp Enmanuel Bach, el alemán Karl Friedrich Abel y el español Juan Oliver Astorga. Todos ellos se asociaron en Londres para ofrecer sus obras en prestigiosos salones de conciertos. Éstos funcionaban como los actuales clubs de jazz. En ellos el público bebía y conversaba mientras sonaba la música. Como eran entendidos en los lenguajes musicales de aquel tiempo, sabían apreciar pequeñas improvisaciones que a modo de bromas se salían de lo habitual.

    Con todo lo dicho nos ilustraron los propios músicos al comienzo de cada una de las piezas. De forma sucesiva, el concierto mostró la evolución desde el barroco al clasicismo musical y terminó con el maestro y primer compositor de este último estilo. Se interpretó el Cuarteto para flauta  Op. 5 Hob II:D9 de Joseph Haydn.

    La ejecución de los músicos me pareció estupenda. Como la mayoría de las obras eran cuartetos para flauta, huelga decir que el instrumento protagonista fue la flauta travesera en continuo y sobresaliente diálogo con el violín. Notable actuación de nuestro paisano David Gutiérrez incansable con la flauta. Esto no es desmerecer a los demás interpretes porque sin los graves de las violas y el clave todo el conjunto armónico se esfumaría.

    En resumen, fue una velada agradable que el público asistente supo agradecer, como merece este quinteto avalado ya por muchos éxitos al que le auguro muchos otros en el futuro.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario