La novela que hoy comento es la ópera prima de una joven escritora gallega, Lucía Solla Sobral (1989). Su inicio literario ha sido aquello de “llegar y besar el santo”, porque la obra ha ganado el premio El Ojo Crítico de Narrativa 2025, destinado a promocionar a jóvenes talentos. El jurado la destacó como “una narradora solvente, original y madura”, y entre las críticas favorables, se considera que tiene: “una prosa que oscila entre la delicadeza lírica y la crudeza visceral”. Tras la lectura diré que estoy totalmente de acuerdo con estos juicios de valor.
