Jane Austen (1775-1817) merece sin duda integrar la lista de autores clásicos del XIX. Consiguió fama con la novela Orgullo y prejuicio (1813), escribió otras muchas, y como tantos otros escritores murió en relativa pobreza acosada por un mercantilismo editorial que todavía no reconocía con suficiencia los derechos de autor.
