El siglo XIX fue pródigo en generar movimientos literarios, pero solo dos destacaron por su radical oposición, romanticismo y realismo. Predomina uno en la primera mitad del siglo y el otro en la segunda, aunque muchos escritores se inspiran o presentan peculiares rasgos de ambas corrientes. Surge el realismo como reacción ante los excesos románticos. Sí bien ambos se nutren del nacionalismo, el realismo prefiere enfocar lo social y popular antes que la exaltación épica.
