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miércoles, 13 de octubre de 2021

EL ALMA DEL GUERRERO Y OTROS CUENTOS DE OÍDAS. Joseph Conrad

    Joseph Conrad (1857-1924) fue, en mi opinión, uno de los mejores narradores de todos los tiempos. A esto creo que contribuyó sin duda la experiencia acumulada en toda una vida de viajes y aventuras. Este polaco que escribió toda su obra literaria en inglés es mundialmente conocido por una novela, considerada su obra maestra, El corazón de las tinieblas (1899), pero fue también un consumando maestro del relato corto, un subgénero narrativo siempre complicado por la dificultad de desarrollar una historia interesante concentrada en pocas páginas.

domingo, 10 de febrero de 2013

EL PIRATA. Joseph Conrad


Mi admiración por la obra de Joseph Conrad (1857-1924)  crece a media que voy leyendo sus novelas, en especial las de aventuras y viajes que son la mayoría. Me gusta en ellas la potencia psicológica de  los personajes, el dramatismo contenido de  las historias, y esa capacidad narrativa para   ambientar la acción y encuadrarla en sus correspondientes coordenadas temporales con pocas y precisas referencias espaciadas, a menudo implícitas antes que claramente expresadas, que demanda la complicidad y el interés del lector hasta hacerlo introducirse de lleno en la narración. El pirata (1923) fue la última novela del genial escritor polaco, inglés de adopción, e ilustra a la perfección esa mezcla de narrativa realista y drama romántico tan típico de sus relatos.
 Ya he comentado otras veces que las  historias de ambientación marinera son muy frecuentes en Conrad, no en vano fue navegante durante muchos años y se dice que firme defensor de la navegación a vela en unos tiempos en que estaba ya irremediablemente condenada por el vapor  y los barcos de acero. Ésta que comentamos es una más de sus novelas de mar.
El protagonista principal es un viejo marino de turbio pasado como corsario en los mares del sur que, en 1794, vuelve para jubilarse a su ciudad natal de Tolón y presencia en 1802 el bloqueo de la flota napoleónica en su puerto por parte de la armada inglesa al mando del almirante Nelson. Su vida retirada en una fonda próxima al mar se verá alterada por los acontecimientos del momento que le obligarán a implicarse. Los otros protagonistas son seres marcados por la revolución francesa, en particular por la sublevación realista de Tolón, el cerco de la ciudad por las tropas francesas de Napoleón en 1793, y la posterior represión de los sublevados por parte de los revolucionarios. La acción se desarrolla entre estos hitos cronológicos y desde el presente son frecuentes los saltos al pasado (flashback). El marco geográfico está descrito con absoluta precisión, tanta que hasta los lugares más recónditos, las pequeñas villas, o los accidentes geográficos costeros, son fácilmente identificables en los mapas actuales.
Los personajes están delineados en los aspectos fundamentales de su personalidad pero se nos oculta facetas de la misma lo cual les aporta un cierto aire misterioso aunque poco a poco nos sean desveladas. El protagonista, como otros muchos de Conrad, es un hombre endurecido por su propia experiencia vital, descreído y escéptico frente a la autoridad y los poderes instituidos pero aún sensible a valores éticos, románticos de alguna forma, como el honor, la dignidad, y el patriotismo, por los que es capaz de ofrecer hasta su propia vida sin titubear.           
Pero lo importante de esta novela, como otras muchas del escritor, es que te engancha no tanto por la acción trepidante sino por un argumento inteligente que te mantiene interesado hasta el desenlace final no siempre previsible. Su lectura entretiene y enriquece a un tiempo y es todo un deleite para los buenos lectores. 

viernes, 19 de agosto de 2011

NOSTROMO. Joseph Conrad


Estupenda novela de Joseph Conrad, con todos los ingredientes habituales en la obra de este autor; aventura, intriga y, en esta ocasión, un magnifico retrato  de los caracteres y las pasiones de los distintos personajes.
Como en tantas otras de sus narraciones, el mundo marinero de la navegación a vela y vapor de finales del siglo XIX  forma parte de la acción, pero esta vez la aventura no es marina sino que  está ambientada en tierra, concretamente  en un supuesto país suramericano  en la transición entre  los siglos XIX al XX. No se trata de una novela histórica pero Conrad se inspiró sin duda, cuando la escribió en 1904, en la secesión e independencia de Panamá de Colombia ocurrida en 1903. Cada uno de los personajes es representativo de los grupos sociales o políticos que participaron en la misma; la vieja aristocracia criolla indolente, retórica, supuestamente liberal ; los indígenas serviles, incultos y explotados; los europeos escindidos en dos grupos, los primeros emigrantes de origen anglosajón, enriquecidos y ya naturales del país, ligados a la aristocracia por nacimiento y a los norteamericanos por  intereses económicos (ferrocarril, navieras), y una segunda emigración reciente de italianos y otros europeos que formaron la incipiente clase obrera industrial.
El autor dibuja un estupendo cuadro de la sociedad  latinoamericana decimonónica, con sus ingredientes de corrupción política, patrioterismo retórico y vacío, frecuentes y crueles asonadas lideradas por generales mestizos, una aristocracia criolla insostenible en sus privilegios, indigenismo explotado  e intereses económicos extranjeros que se imponen bajo banderas ideológicas tales como modernidad, desarrollo y democracia pero que suponen, al fin y a la postre, un nuevo y moderno tipo de colonialismo económico.
          Todo lo antes dicho no debe llevarnos a engaño. La narración es ante todo de acción y el personaje principal, Nostromo, con su fuerza y tenacidad, recuerda todas las virtudes viriles de los héroes épicos y románticos. La novela es pues esencialmente una novela de aventuras que, a pesar de su extensión, mantiene vivo en todo momento el interés y la expectación del lector, pero Conrad  la enriquece de tal forma que resulta además ilustrativa de los caracteres, las pasiones y los valores éticos que forman parte de los grandes dramas humanos, así como un completo retrato de época.