Esta larga pandemia que padecemos amenaza con prolongar hasta un bienio sus preventivas secuelas de distanciamiento y confinamiento. En este contexto de soledades más o menos impuestas, algunos hemos utilizado el paliativo de incrementar nuestra habitual actividad lectora. En mi caso, cuando esto ocurre, la elección de un libro concreto suele estar muy determinada por el azar, al margen de las propuestas mensuales de mi club de lectura.
