Como aficionado a la historia quiero contar algo que puede parecer anecdótico y algo sorprendente. En ocasiones, de manera fortuita, encuentro personajes históricos que no conocía, y también por casualidad y en corto espacio de tiempo, vuelvo a saber de ellos. Y lo curioso es que aparecen en el arte y la literatura antes que en las fuentes o tratados especializados. Esto y lo que sigue viene a cuento como introducción a este comentario.
