He asistido a una anacrónica interpretación de esta pieza de música sacra, casi un mes después de Semana Santa, ya que suele representarse el Viernes de Dolores, en el preludio de la misma. Tanto más paradójico si la promueve una de las más populares Cofradías de Jaén, a beneficio de sus obras de caridad. En fin, tampoco es cuestión de ser quisquilloso. Un concierto como el que acabo de presenciar en la Catedral siempre es bien recibido por los amantes de la clásica.
